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La propuesta para ordenar crecimiento del aeropuerto El Dorado y su entorno en Bogotá

POR:
El Tiempo

El aeropuerto El Dorado se ha vuelto una terminal aérea clave no solo para la ciudad y el país, sino también para la región latinoamericana. Esto se debe, en parte, a su localización central entre el sur y el norte de América, que le permite conectarse en 6 o 7 horas con cualquier ciudad del continente, y en 9 o 10 con cualquiera de Europa.

La propuesta para ordenar crecimiento del aeropuerto El Dorado y su entorno en Bogotá. Foto: Aeronáutica Civil

Al movilizar a más de 35 millones de personas en 2022, se convirtió en el que transporta más pasajeros de Suramérica y el segundo en América Latina, superado solo por el Benito Juárez, de Ciudad de México.

Además, durante años ha mantenido el primer lugar en movilización de carga, con cerca de 900.000 toneladas transportadas en 2022.

Y esto no es todo. Según un informe reciente de la firma consultora Cirium, es la tercera terminal aérea más puntual en el mundo, y la única de América Latina en aparecer en el top 20 del ranking. De acuerdo con este estudio, en marzo, El Dorado tuvo un promedio de 85,73 % despegues de viajes a tiempo, quedando solo por detrás del Rajiv Gandhi International Airport (90,43 %) y el Kempegowda International Airport (86,14 %), ambos en India.

Ahora bien, aunque son estadísticas positivas que ubican a la terminal aérea de la capital como una de las más fuertes a nivel regional, puede que en próximos años colapse debido a su crecimiento constante de operaciones. Según la Iata, la capacidad real es de 68 por hora.

Por eso se necesitan acciones urgentes para garantizar su ampliación y conectividad con Bogotá y los municipios de la Sabana de Occidente, así como para mantener su liderazgo a nivel mundial.

“Lima está en pleno proceso de ampliación de su aeropuerto, Panamá y México llevan a cabo procesos de desarrollo de sus nuevos terminales y Caracas tiene toda su capacidad disponible para convertirse en hub entre Sur y Norteamérica, dejando a Bogotá relegada por lo menos 10 años en su desarrollo aeroportuario”, afirma el análisis ‘Aeropuerto El dorado, impulsor de la productividad en la región’, elaborado por la Andi, la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB) y Probogotá.

Precisamente, este informe planteó la posibilidad de crear un plan de ordenamiento en el entorno de la terminal aérea. ¿Qué abarcaría esta propuesta?

Crecimiento urbano

El análisis estableció que los municipios de la Sabana de Occidente han crecido exponencialmente de manera informal, y actualmente albergan a más de 586.000 habitantes.

“Cuando Bogotá hizo su POT cometió un error muy grave, del que ya estamos viendo las consecuencias (un año y medio después), y es que se restringe el desarrollo de vivienda dentro del Distrito. El POT está desplazando a las personas a la Sabana. Municipios cercanos al aeropuerto como Funza, Madrid, Mosquera y Facatativá van a crecer muchísimo”, dijo Martín Anzellini, director de Ciudades Inteligentes de Probogotá. De hecho, según el estudio, dentro de 20 o 30 años El Dorado no se encontrará en el perímetro occidental de Bogotá sino en el centro geográfico de una ciudad de entre 13 y 15 millones de habitantes, con el doble de la huella urbana actual.

Esto causa otro problema: debido a que este crecimiento no ha tenido una planeación adecuada, no se han considerado factores como el impacto del ruido de los aviones en las viviendas cercanas. Aunque se ha logrado reducir la huella de ruido en un 40,62 %, no es suficiente para acabar con los conflictos históricos entre los residentes del sector y la terminal aérea.

Sin embargo, el ministro de Transporte, William Camargo, dice que el POT y la regulación aeronáutica definieron “un gravamen que limita los terrenos, las construcciones e instalaciones que circundan los aeropuertos”, con el fin de garantizar “el área de maniobra y el desarrollo aéreo”.

Crecimiento urbano

Otro punto importante es el que está relacionado con los proyectos que se han planteado para que el aeropuerto tenga más corredores de acceso aparte de la calle 26, que suele registrar un alto tráfico debido a que es la única vía por la que salen los pasajeros y también el transporte de carga.

“Fortalecerán el anillo perimetral y conectarán las zonas industriales de Fontibón, Engativá y Funza”, afirmó Camargo.

De hecho, el estudio de la Andi, la CCB y Probogotá prioriza proyectos como la ampliación de las calles 13 y 63, y la construcción de los tres tramos de la ALO.

Con respecto a la calle 13, se espera que esté terminada para el 2026 y deberá atender el transporte público y la carga proveniente de los municipios de Sabana de Occidente, del Magdalena y el centro del país, y conectarlos con la localidad de Puente Aranda, la terminal de transporte y el centro.

Por otro lado, se busca que la calle 63 sea una conexión desde la avenida Caracas, en Chapinero, hacia el occidente con la concesión Devisab, en un tramo de la vía Funza-Cota. Además, como pasará por la terminal aérea, el actual POT plantea que hará parte de un corredor logístico por donde ingresará el tráfico de carga que actualmente entra por la autopista Norte.

De igual manera, se mencionan los tres tramos de la ALO, los cuales enlazarán los nodos logísticos e industriales, entre ellos los corredores del anillo vial proyectado y conformado por la ampliación de las calles 13 y 63. Actualmente se encuentra contratada la obra del tramo sur, y la ALO Centro está en estructuración.

“También hay que promover que el Regiotram se conecte con el aeropuerto y con otras vías que el POT restringió; por ejemplo, la ALO hacia el norte y la avenida Ciudad de Cali”, añadió Anzellini.

El informe resaltó, asimismo, la importancia de extender la troncal de TransMilenio de la calle 26, desde el portal El Dorado hasta el Cima (Centro de Intercambio Modal del Aeropuerto) en la Terminal de Pasajeros del Aeropuerto, previendo una o dos estaciones intermedias y un portal con comunicación directa a la Terminal 1.

Tercera pista

Actualmente, la iniciativa privada Edmax, lidera por Odinsa y la cual entró en etapa de factibilidad en diciembre del 2022, se centra en completar la capacidad máxima del desarrollo de la terminal aérea existente en los próximos años, lo cual incluye adecuaciones (tanto en la terminal de pasajeros como en las dotaciones y equipamientos de carga) e incorporación de plataformas de parqueo para aviones, entre otras disposiciones.

“En la medida en que avance su aprobación y la consolidación de los documentos técnicos, se procederá con los conceptos de Confis y Conpes para continuar con su apertura a terceros interesados y la adjudicación para ejecución del proyecto”, aseguró Camargo. Los procesos jurídicos, administrativos y técnicos son difíciles y lentos, mientras que las medidas son urgentes

Sin embargo, el análisis dice que se requiere pensar en una tercera pista a largo plazo y, posteriormente, en un segundo aeropuerto. “El lugar adecuado para esta pista es en Funza, al otro lado del río Bogotá, para que con la terminal actual el aeropuerto siga creciendo muy rápido”, resaltó Anzellini.

Aunque primero hay que pensar en cómo llegar al máximo desarrollo de la infraestructura ya existente, el informe resalta que se deben establecer mesas de trabajo para discutir la ampliación, pues “los procesos jurídicos, administrativos y técnicos, así como las estructuraciones financieras, son difíciles y lentos, mientras que las medidas son urgentes”.

Mintransporte habla de la normativa

William Camargo, ministro de Transporte, le explicó a este diario que en el actual POT ya existen mecanismos para promover el desarrollo de la aviación. Uno de ellos son las denominadas Actuaciones Estratégicas (AE), entre las cuales están Fontibón Aeropuerto y Engativá Aeropuerto.

Estas, a partir de un entendimiento del contexto económico, social, ecológico, industrial y ecológico local, definen una estrategia de desarrollo que incluya a los habitantes y las necesidades de la terminal aérea. “Es necesario garantizar que se cumpla la normativa vigente, así como las consideraciones relacionadas con las alturas de las edificaciones, el ruido, la interferencia radioeléctrica, los aspectos de salud y protección social, de prevención de riesgos por avifauna y de orden ambiental”.

Por otro lado, con respecto a la iniciativa de Edmax, dijo que, tras entrar en su etapa de factibilidad, “se encuentra preparando toda la documentación requerida para ser presentada a la ANI a finales de octubre de 2024”.

“Esta IP tiene como propósito resolver los problemas de capacidad de las terminales de pasajeros y del lado aire en el corto y mediano plazo, de tal manera que se asegure el cubrimiento de la creciente demanda de operaciones, con adecuados niveles de servicio. De esta manera, se busca que el Aeropuerto Internacional El Dorado conserve su competitividad como principal hub aéreo de Colombia y la región”, agregó.

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El aeropuerto El Dorado se ha vuelto una terminal aérea clave no solo para la ciudad y el país, sino también para la región latinoamericana. Esto se debe, en parte, a su localización central entre el sur y el norte de América, que le permite conectarse en 6 o 7 horas con cualquier ciudad del continente, y en 9 o 10 con cualquiera de Europa.

La propuesta para ordenar crecimiento del aeropuerto El Dorado y su entorno en Bogotá. Foto: Aeronáutica Civil

Al movilizar a más de 35 millones de personas en 2022, se convirtió en el que transporta más pasajeros de Suramérica y el segundo en América Latina, superado solo por el Benito Juárez, de Ciudad de México.

Además, durante años ha mantenido el primer lugar en movilización de carga, con cerca de 900.000 toneladas transportadas en 2022.

Y esto no es todo. Según un informe reciente de la firma consultora Cirium, es la tercera terminal aérea más puntual en el mundo, y la única de América Latina en aparecer en el top 20 del ranking. De acuerdo con este estudio, en marzo, El Dorado tuvo un promedio de 85,73 % despegues de viajes a tiempo, quedando solo por detrás del Rajiv Gandhi International Airport (90,43 %) y el Kempegowda International Airport (86,14 %), ambos en India.

Ahora bien, aunque son estadísticas positivas que ubican a la terminal aérea de la capital como una de las más fuertes a nivel regional, puede que en próximos años colapse debido a su crecimiento constante de operaciones. Según la Iata, la capacidad real es de 68 por hora.

Por eso se necesitan acciones urgentes para garantizar su ampliación y conectividad con Bogotá y los municipios de la Sabana de Occidente, así como para mantener su liderazgo a nivel mundial.

“Lima está en pleno proceso de ampliación de su aeropuerto, Panamá y México llevan a cabo procesos de desarrollo de sus nuevos terminales y Caracas tiene toda su capacidad disponible para convertirse en hub entre Sur y Norteamérica, dejando a Bogotá relegada por lo menos 10 años en su desarrollo aeroportuario”, afirma el análisis ‘Aeropuerto El dorado, impulsor de la productividad en la región’, elaborado por la Andi, la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB) y Probogotá.

Precisamente, este informe planteó la posibilidad de crear un plan de ordenamiento en el entorno de la terminal aérea. ¿Qué abarcaría esta propuesta?

Crecimiento urbano

El análisis estableció que los municipios de la Sabana de Occidente han crecido exponencialmente de manera informal, y actualmente albergan a más de 586.000 habitantes.

“Cuando Bogotá hizo su POT cometió un error muy grave, del que ya estamos viendo las consecuencias (un año y medio después), y es que se restringe el desarrollo de vivienda dentro del Distrito. El POT está desplazando a las personas a la Sabana. Municipios cercanos al aeropuerto como Funza, Madrid, Mosquera y Facatativá van a crecer muchísimo”, dijo Martín Anzellini, director de Ciudades Inteligentes de Probogotá. De hecho, según el estudio, dentro de 20 o 30 años El Dorado no se encontrará en el perímetro occidental de Bogotá sino en el centro geográfico de una ciudad de entre 13 y 15 millones de habitantes, con el doble de la huella urbana actual.

Esto causa otro problema: debido a que este crecimiento no ha tenido una planeación adecuada, no se han considerado factores como el impacto del ruido de los aviones en las viviendas cercanas. Aunque se ha logrado reducir la huella de ruido en un 40,62 %, no es suficiente para acabar con los conflictos históricos entre los residentes del sector y la terminal aérea.

Sin embargo, el ministro de Transporte, William Camargo, dice que el POT y la regulación aeronáutica definieron “un gravamen que limita los terrenos, las construcciones e instalaciones que circundan los aeropuertos”, con el fin de garantizar “el área de maniobra y el desarrollo aéreo”.

Crecimiento urbano

Otro punto importante es el que está relacionado con los proyectos que se han planteado para que el aeropuerto tenga más corredores de acceso aparte de la calle 26, que suele registrar un alto tráfico debido a que es la única vía por la que salen los pasajeros y también el transporte de carga.

“Fortalecerán el anillo perimetral y conectarán las zonas industriales de Fontibón, Engativá y Funza”, afirmó Camargo.

De hecho, el estudio de la Andi, la CCB y Probogotá prioriza proyectos como la ampliación de las calles 13 y 63, y la construcción de los tres tramos de la ALO.

Con respecto a la calle 13, se espera que esté terminada para el 2026 y deberá atender el transporte público y la carga proveniente de los municipios de Sabana de Occidente, del Magdalena y el centro del país, y conectarlos con la localidad de Puente Aranda, la terminal de transporte y el centro.

Por otro lado, se busca que la calle 63 sea una conexión desde la avenida Caracas, en Chapinero, hacia el occidente con la concesión Devisab, en un tramo de la vía Funza-Cota. Además, como pasará por la terminal aérea, el actual POT plantea que hará parte de un corredor logístico por donde ingresará el tráfico de carga que actualmente entra por la autopista Norte.

De igual manera, se mencionan los tres tramos de la ALO, los cuales enlazarán los nodos logísticos e industriales, entre ellos los corredores del anillo vial proyectado y conformado por la ampliación de las calles 13 y 63. Actualmente se encuentra contratada la obra del tramo sur, y la ALO Centro está en estructuración.

“También hay que promover que el Regiotram se conecte con el aeropuerto y con otras vías que el POT restringió; por ejemplo, la ALO hacia el norte y la avenida Ciudad de Cali”, añadió Anzellini.

El informe resaltó, asimismo, la importancia de extender la troncal de TransMilenio de la calle 26, desde el portal El Dorado hasta el Cima (Centro de Intercambio Modal del Aeropuerto) en la Terminal de Pasajeros del Aeropuerto, previendo una o dos estaciones intermedias y un portal con comunicación directa a la Terminal 1.

Tercera pista

Actualmente, la iniciativa privada Edmax, lidera por Odinsa y la cual entró en etapa de factibilidad en diciembre del 2022, se centra en completar la capacidad máxima del desarrollo de la terminal aérea existente en los próximos años, lo cual incluye adecuaciones (tanto en la terminal de pasajeros como en las dotaciones y equipamientos de carga) e incorporación de plataformas de parqueo para aviones, entre otras disposiciones.

“En la medida en que avance su aprobación y la consolidación de los documentos técnicos, se procederá con los conceptos de Confis y Conpes para continuar con su apertura a terceros interesados y la adjudicación para ejecución del proyecto”, aseguró Camargo. Los procesos jurídicos, administrativos y técnicos son difíciles y lentos, mientras que las medidas son urgentes

Sin embargo, el análisis dice que se requiere pensar en una tercera pista a largo plazo y, posteriormente, en un segundo aeropuerto. “El lugar adecuado para esta pista es en Funza, al otro lado del río Bogotá, para que con la terminal actual el aeropuerto siga creciendo muy rápido”, resaltó Anzellini.

Aunque primero hay que pensar en cómo llegar al máximo desarrollo de la infraestructura ya existente, el informe resalta que se deben establecer mesas de trabajo para discutir la ampliación, pues “los procesos jurídicos, administrativos y técnicos, así como las estructuraciones financieras, son difíciles y lentos, mientras que las medidas son urgentes”.

Mintransporte habla de la normativa

William Camargo, ministro de Transporte, le explicó a este diario que en el actual POT ya existen mecanismos para promover el desarrollo de la aviación. Uno de ellos son las denominadas Actuaciones Estratégicas (AE), entre las cuales están Fontibón Aeropuerto y Engativá Aeropuerto.

Estas, a partir de un entendimiento del contexto económico, social, ecológico, industrial y ecológico local, definen una estrategia de desarrollo que incluya a los habitantes y las necesidades de la terminal aérea. “Es necesario garantizar que se cumpla la normativa vigente, así como las consideraciones relacionadas con las alturas de las edificaciones, el ruido, la interferencia radioeléctrica, los aspectos de salud y protección social, de prevención de riesgos por avifauna y de orden ambiental”.

Por otro lado, con respecto a la iniciativa de Edmax, dijo que, tras entrar en su etapa de factibilidad, “se encuentra preparando toda la documentación requerida para ser presentada a la ANI a finales de octubre de 2024”.

“Esta IP tiene como propósito resolver los problemas de capacidad de las terminales de pasajeros y del lado aire en el corto y mediano plazo, de tal manera que se asegure el cubrimiento de la creciente demanda de operaciones, con adecuados niveles de servicio. De esta manera, se busca que el Aeropuerto Internacional El Dorado conserve su competitividad como principal hub aéreo de Colombia y la región”, agregó.

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