ProBogotá alertó sobre una posible escasez y el aumento en los costos del gas natural en Bogotá, una situación que podría afectar a hogares, empresas y al transporte público.
ProBogotá advirtió que el desabastecimiento de gas natural y el encarecimiento del energético podrían afectar la sostenibilidad financiera del sistema y presionar un alza en las tarifas del transporte público en la capital.
El aumento del gas ya no es una advertencia lejana: empieza a sentirse en el bolsillo de los bogotanos y amenaza con encarecer el transporte público y otros costos esenciales.
Según el análisis de ProBogotá, el incremento en los precios del gas está presionando los costos de vida, encareciendo servicios cotidianos, entre otras consecuencias.
El aumento en el precio del gas y la disminución de la oferta nacional afectan la sostenibilidad del sistema de transporte y elevan los costos para los usuarios y sectores productivos en la capital.
Probogotá sostiene que toda esta coyuntura impactará en el costo de vida para los capitalinos, que tendrán que destinar mayor parte de sus ingresos para pagar más por los servicios públicos.
La Presidenta de ProBogotá advirtió que las Directrices introducen determinantes de superior jerarquía de aplicación inmediata, sin transición técnica y sin un procedimiento claro para evaluar compatibilidad
ProBogotá Región advirtió que el riesgo de desabastecimiento y el encarecimiento del gas natural están afectando el costo de vida en Bogotá y podrían presionar en el corto plazo la operación de TransMilenio, con impactos directos para hogares, comercios e industrias de la ciudad.
Según ProBogotá, el aumento del precio del gas incrementa los costos operativos del sistema de transporte masivo. La entidad señaló que 2.143 buses de TransMilenio funcionan con gas, lo que representa el 20 % de la flota del SITP, por lo que cualquier alza abrupta en este energético se traduce de inmediato en mayores costos de operación, presión sobre la sostenibilidad financiera del sistema y un posible aumento en la tarifa del pasaje.
“Entre 2021 y 2025 el precio promedio del gas se triplicó debido a importaciones, caída de la oferta nacional y mayor dependencia del interior del país de fuentes lejanas. Esta disparada del precio incrementa los costos de vida, encarece servicios cotidianos, afecta empleos y reduce la competitividad del tejido productivo de la ciudad. Si no se toman medidas urgentes, los ciudadanos serán los primeros en sentir el impacto directo en su bolsillo”, explicaron desde ProBogotá.
De acuerdo con el análisis de la fundación, Colombia enfrenta la mayor tensión energética de las últimas dos décadas. Las reservas probadas de gas han caído un 45 % desde 2018 y los principales campos presentan declinaciones aceleradas.