ProBogotá Región junto a expertos en movilidad analizaron el pico y placa en la ciudad, señalan que el método debería transformarse. Además hablaron sobre otros retos.
Un nuevo estudio con análisis de expertos identifica los principales desafíos que enfrenta Bogotá en desarrollo urbano y movilidad, en un momento marcado por la transformación de la ciudad.
Para fluir, la capital requiere hacer cambios sustanciales a corto y largo plazo. Este fue el centro del debate de los principales expertos y pensadores de Bogotá, una ciudad que quiere moverse más rápido, barato y seguro.
Desde ProBogotá reconocen que la ciudad tiene avances importantes, pero su sistema de movilidad aún es frágil.
Actualmente más de 2.000 buses del sistema de transporte masivo de la capital funcionan con gas, de acuerdo con la fundación.
ProBogotá alertó sobre una posible escasez y el aumento en los costos del gas natural en Bogotá, una situación que podría afectar a hogares, empresas y al transporte público.
ProBogotá advirtió que el desabastecimiento de gas natural y el encarecimiento del energético podrían afectar la sostenibilidad financiera del sistema y presionar un alza en las tarifas del transporte público en la capital.
El aumento del gas ya no es una advertencia lejana: empieza a sentirse en el bolsillo de los bogotanos y amenaza con encarecer el transporte público y otros costos esenciales.
Según el análisis de ProBogotá, el incremento en los precios del gas está presionando los costos de vida, encareciendo servicios cotidianos, entre otras consecuencias.
El aumento en el precio del gas y la disminución de la oferta nacional afectan la sostenibilidad del sistema de transporte y elevan los costos para los usuarios y sectores productivos en la capital.

