En lugar de un sistema de tranvía, se deberían desarrollar carriles exclusivos de bus(BRT) por su mayor capacidad de transportar pasajeros, su costo inferior y su sostenibilidad ambiental.
En siete ocasiones, tanto estudios técnicos como propuestas de Alianzas Público Privadas, resultaron inviables para el tranvía sobre el corredor de la carrera séptima.
La construcción de un kilómetro de tranvía le cuesta a los colombianos aproximadamente 20 millones de dólares, mientras que un km de carriles exclusivos de bus vale 9 millones de dólares.
Esta semana, el gobierno del presidente Gustavo Petro sembró incertidumbre frente al futuro de la movilidad en la carrera Séptima de Bogotá, donde se avanza en el proyecto de corredor verde de la alcaldesa Claudia López.
El ministro de Transporte, Guillermo Reyes, anunció que el Gobierno le planteará a la mandataria local que un tranvía es la mejor opción para esa vía.
Luego del anuncio del ministro de Transporte, la alcaldesa López se mostró abierta a la posibilidad de que se realice un tranvía en la carrera Séptima, a pesar de que ella ha defendido a capa y espada un corredor verde por esta vía.
“Es normal y bienvenido que el Gobierno nacional quiera revisar y tenga propuestas en los proyectos. Tenemos la fortuna de tener un exalcalde de presidente. En vez de generar preocupación, nos alegra y garantiza mayor conocimiento y rigor técnico para sacar los proyectos adelante”, fueron las palabras de la burgomaestre.
De igual modo, como lo evidencia Probogotá, ya se han realizado ocho estudios técnicos en la capital del país que le han dicho no al tranvía por la carrera Séptima, por lo que no se entiendo por qué el gobierno insistirá en un proyecto de este tipo.