Devolver la legitimidad a la Fuerza Pública y construir sensación de seguridad son fundamentales.
El proceso electoral puede derivar en un escenario de violencia, destrucción e inestabilidad.
Avanzar hacia un país estable y seguro requiere resolver obstáculos.
La matanza de 21 personas permite observar desafíos clave para proteger a los ciudadanos.
La visión de los candidatos presidenciales permite observar el futuro.
Las últimas dos semanas han sido particularmente intensas en la sensación de inseguridad de los ciudadanos.
La recuperación de la normalidad reactivó factores de riesgo cotidianos.
La desaparición temporal de actos terroristas nunca significó su superación definitiva.
Los desmanes de la protesta causan pérdidas considerables.
La capacidad para prevenirlas aumenta si nos enfocamos en atender las deficiencias estructurales.

