El Índice Integral de Seguridad en las Localidades 2025 de ProBogotá Región revela contrastes entre la opinión ciudadana, la experiencia de ciudad, ocurrencia del delito y los resultados institucionales.
- En 17 de las 19 localidades evaluadas aumentó el porcentaje de personas que consideran seguro su barrio, mientras la victimización directa creció un 11 % en promedio.
- Fontibón lidera el índice por primera vez, seguida de Usaquén y Usme. Antonio Nariño, Los Mártires y Puente Aranda registran los puntajes más bajos.
- Chapinero sale de los tres primeros lugares por primera vez en seis mediciones y Antonio Nariño pasa del noveno al último puesto.
Bogotá, 1 de octubre de 2026. La seguridad en Bogotá muestra una paradoja: los ciudadanos valoran mejor la seguridad de sus barrios y el servicio de la Policía, pero los indicadores de victimización empeoraron en la mayoría de las localidades. Así lo revela el Índice Integral de Seguridad en las Localidades 2025, elaborado por ProBogotá Región, que analiza 19 localidades y permite identificar sus avances y principales desafíos.
El porcentaje de personas que consideran seguro su barrio aumentó un 29 % en promedio y mejoró en 17 localidades. La calificación positiva al servicio de la Policía creció un 37 % en promedio, con avances en las 19 localidades evaluadas. Sin embargo, la victimización directa, que recoge la experiencia de haber sido víctima de un delito, aumentó un 11 % en promedio; la indirecta, relacionada con haber presenciado uno, creció un 4 %.
Una herramienta para orientar decisiones por localidad
En su sexta medición, el índice combina cuatro pilares: Ambiente de Seguridad, Delitos y Comportamientos Incívicos, Resultados Operativos y Percepción de Seguridad.
Su propósito va más allá de ordenar localidades: permite identificar en qué dimensiones se concentran los problemas y orientar respuestas según las condiciones de cada lugar. Las posiciones reflejan un desempeño relativo y deben leerse junto con la evolución de los indicadores.
Para ProBogotá Región, los resultados evidencian la necesidad de abordar la seguridad con enfoque local: reconocer los avances, atender los rezagos persistentes y analizar conjuntamente los registros delictivos, la respuesta institucional y la experiencia ciudadana.
“En las seis mediciones realizadas, correspondientes al periodo 2020-2025, el promedio de Bogotá ha oscilado entre 4,8 y 5,2 puntos sobre 10. Esto nos obliga a mirar más allá del ranking y profundizar las transformaciones en las variables estructurales de la seguridad, como la disponibilidad de espacio público, que muestra pocos cambios. Los avances frente al delito deben acompañarse de mejoras sostenidas en las condiciones de vida y el entorno de los barrios”, afirmó María Carolina Castillo, presidente de ProBogotá Región durante la presentación del informe.
Fontibón encabeza el índice y cambia el mapa de resultados
Por primera vez en los seis años de medición, Fontibón ocupa el primer lugar, con 5,70 puntos. Le siguen Usaquén, con 5,66, y Usme, con 5,60. El liderazgo de Fontibón responde a un desempeño relativamente equilibrado entre las cuatro dimensiones evaluadas, acompañado de avances en percepción de seguridad.
Usaquén ocupa el segundo lugar. Sin embargo, la victimización directa permaneció prácticamente igual y la localidad ocupa el último lugar en resultados operativos. Su segundo puesto refleja fortalezas en varias dimensiones, pero también desafíos pendientes en la respuesta frente al delito.
Usme mantiene una trayectoria de ascenso: pasó del puesto 11 en 2023 al sexto en 2024 y al tercero en 2025. Sus avances contrastan con rezagos en Ambiente de Seguridad, lo que señala la necesidad de fortalecer las condiciones del entorno para sostener las mejoras.
Chapinero sale de los tres primeros lugares y cae al séptimo: sus fortalezas en Ambiente de Seguridad coexisten con un aumento de la victimización directa. Bosa, en cambio, asciende del puesto 16 al octavo, acompañada de reducciones del 31 % en victimización directa y del 24 % en indirecta.
Antonio Nariño y Puente Aranda retroceden diez posiciones
Antonio Nariño pasa del noveno al último lugar, con aumentos del 52 % en victimización directa y del 25 % en indirecta. Puente Aranda cae del séptimo al decimoséptimo puesto, con retrocesos en resultados operativos y percepción, pese a conservar una posición favorable en Ambiente de Seguridad.
Los Mártires deja por primera vez la última posición y alcanza el puesto 18. Sus avances en resultados operativos contrastan con la persistencia del último lugar en Delitos y Comportamientos Incívicos, lo que evidencia la necesidad de acompañar la respuesta institucional con intervenciones sostenidas sobre los problemas del territorio.
Sobre el Índice de Seguridad de ProBogotá
El índice organiza el análisis de la seguridad en cuatro pilares complementarios.
- Ambiente de Seguridad: examina las condiciones de vida y la presencia estatal a través de variables como las empresas activas, el déficit de vivienda, el acceso a servicios públicos e internet, la mortalidad perinatal y en menores de cinco años, y la disponibilidad de espacio público y estructura ecológica.
- Delitos y Comportamientos Incívicos: analiza la ocurrencia de hechos que afectan la vida, la integridad y el patrimonio de los ciudadanos.
- Resultados Operativos: incorpora las capturas y la recuperación de vehículos hurtados en relación con los registros delictivos.
- Percepción de Seguridad: recoge la valoración ciudadana sobre la seguridad del barrio y el servicio de la Policía, junto con las experiencias de victimización directa e indirecta.
La lectura conjunta de los cuatro pilares permite identificar desafíos que quedarían ocultos al observar únicamente las denuncias, las capturas o las encuestas de percepción.

