Desde ProBogotá reconocen que la ciudad tiene avances importantes, pero su sistema de movilidad aún es frágil.
Bogotá comienza el 2026 con un metro que avanza a buen ritmo y grandes obras que por fin se van destrabando, pero enfrenta la necesidad de atender viejos problemas de movilidad que nunca se han ido y nuevos que, si no se anticipan, serán un dolor de cabeza para los bogotanos en los próximos años.
Así concluye un reciente análisis de ProBogotá Región tras convocar a un grupo de expertos en ocho mesas técnicas para identificar sus diagnósticos y recomendaciones para la movilidad bogotana de cara al 2026.
“La ciudad tiene avances importantes, pero su sistema de movilidad aún es frágil y requiere decisiones estructurales de inmediato”, sentenció ProBogotá.
¿Adiós al pico y placa tal como se conoce?
Los espacios de conversación de los académicos abordaron múltiples temáticas, empezando por el pico y placa. Los expertos coincidieron en que el modelo actual de pico y placa “está agotado”.
Esta medida, pensada para reducir la congestión y contribuir a una menor contaminación del aire, ya no estaría cumpliendo con su función, de acuerdo con los académicos, y por ello se requiere de manera “urgente” repensar este modelo.
Darío Hidalgo, profesor de Transporte y Logística de la Pontificia Universidad Javeriana, recomienda que en Bogotá se estudie y se aplique el cobro por congestión, una medida que consiste en cobrar una tarifa para los vehículos que deseen entrar a las zonas más congestionadas de la ciudad.
Mientras Bogotá le ha dicho no en múltiples ocasiones, en grandes ciudades la medida es un éxito.
“El reciente ejemplo de Manhattan, en Nueva York, muestra la gran ventaja de adoptar un esquema de cobro por congestión y la efectividad de una medida de ese tipo para reducir la congestión y la contaminación, reducir la siniestralidad y, al mismo tiempo, recoger recursos para la mejora del transporte público masivo”, argumentó Hidalgo.
Además, el investigador señaló que Bogotá está “en mora de pensar seriamente y llevar al Concejo de la ciudad” ese cambio drástico en el pico y placa para transformarlo en el cobro por congestión.
Además, la mesa de expertos sugirió considerar alternativas como pico y placa los sábados o adoptar una verdadera política pública de estacionamientos con tarifas diferenciales y control en vía.
Extender el metro y aprovechar su potencial urbanístico
Este jueves, 8 de enero, la Empresa Metro de Bogotá (EMB) abrió el proceso para seleccionar a la firma que evaluará la extensión de la primera línea hasta la calle 100. Superado este paso solo restaría abrir la licitación pública para que se ejecute el proyecto.
Cabe recordar que, según el contrato actual, la línea 1 iría desde la localidad de Bosa hasta la calle 72 con avenida Caracas, pero en diciembre de 2024 la firma China Harbour Engineering Company Limited Colombia (CHEC) propuso extenderla hasta la calle 100 bajo la figura de Asociación Público Privada de Iniciativa Privada (APP-IP).
Esta propuesta es vista con buenos ojos por los expertos de ProBogotá, quienes incluso han sugerido que vaya hasta la calle 170, pues este es el trazado de mayor demanda, más que las líneas 2 y 3.
“La extensión de la línea 1 hacia la calle 100 y la 170 es la intervención más costo-efectiva por su alta demanda proyectada”, señalaron los académicos.