El pasaje fijado en $3.550 para 2026 no corresponde al costo real del servicio. Cada viaje en el sistema tiene un costo cercano a los $7.000.
“El ajuste de la tarifa del transporte es una decisión de política pública que debe discutirse con datos, contexto fiscal y responsabilidad institucional. Convertirla en una consigna de campaña desinforma a la ciudadanía y pone en riesgo la calidad y sostenibilidad de un servicio público esencial para más de cuatro millones de personas”, afirmó María Carolina Castillo, presidente de ProBogotá Región.
La definición de la tarifa responde a factores objetivos y verificables, entre ellos el incremento del salario mínimo del 23%, la actualización anual de los costos operativos, el aumento en el valor de insumos energéticos como el gas natural y la incorporación progresiva de flota más moderna y menos contaminante.
Bogotá, además, mantiene y amplía mecanismos de protección social que deben ser parte central del debate público, como las tarifas integradas con transbordos a cero pesos, los pasajes gratuitos para poblaciones vulnerables, los beneficios para personas mayores, estudiantes y personas con discapacidad, así como herramientas como TransMiPass, que permiten reducir de manera significativa el gasto mensual en transporte.
“Instrumentalizar la justicia y politizar estas decisiones sin reconocer su complejidad técnica no contribuye a mejorar la movilidad ni a proteger a los usuarios. Por el contrario, debilita la confianza ciudadana en las instituciones y empobrece la discusión pública sobre los verdaderos desafíos del sistema” Darío Hidalgo, profesor de Transporte, Ingeniería Industrial, Universidad Javeriana.
Además, es importante resaltar que el aumento en la tarifa no busca proteger las utilidades de los operadores privados, cuyas condiciones contractuales no cambiaron. La decisión, por el contrario, busca blindar la sostenibilidad y la calidad del sistema; cuando el ingreso por pasajes no cubre una mayor proporción de los costos del servicio, la ciudad debe destinar más recursos fiscales al transporte, reduciendo el margen para invertir en otros temas estratégicos.
ProBogotá Región y los académicos que integran la Mesa de Expertos en Movilidad hacen un llamado a construir propuestas orientadas a mejorar la eficiencia del sistema, reducir la evasión, focalizar mejor los subsidios y garantizar un transporte público sostenible, accesible y de calidad, acorde con las necesidades presentes y futuras de la ciudad.
Desde la organización y la Mesa de Expertos en Movilidad se insiste en la necesidad de abordar estas discusiones con seriedad técnica, responsabilidad institucional y sin cálculos electorales.