Sin mucho bombo ni atención en los territorios, el Gobierno Nacional está tomando una serie de decisiones que alteran estructuralmente la manera en que funciona la democracia en torno al uso de los suelos. Amparado en una loable tarea (la seguridad alimentaria y el derecho a la alimentación), la administración de Gustavo Petro está asumiendo funciones de las entidades territoriales y alterando el principio básico de que los más indicados para definir cuáles son sus necesidades particulares son los municipios.
Según datos recolectados por ProBogotá, en La Guajira ya hay ocho municipios afectados, en el suroeste antioqueño hay 23, en la Sabana Centro y Cundinamarca hay 11 y en la cordillera norteoccidental hay ocho. Hay planes de agregar 2 municipios en Santander y 22 municipios en Córdoba, un departamento que tiene 30 municipios.