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Los retos del sector privado en la fase 2 del Plan Nacional de Vacunación

Los retos del sector privado en la fase 2 del Plan Nacional de Vacunación

Por: Nassir Samur - Analista de Comunicaciones de ProBogotá La fase 1 del Plan Nacional de Vacunación (PNV) en Colombia está cerca de finalizar y la ciudadanía demanda mayor celeridad en el proceso para poder llegar a la inmunización del 70% de la población antes que finalice el 2021. En repetidas ocasiones el sector privado ha manifestado su intención de unirse a esta labor y parece que finalmente las condiciones están dadas para que pueda pasar a apoyar el proceso. El Ministerio de Salud ha emitido un borrador del decreto que permitiría al sector privado adquirir, importar y aplicar -por sus propios medios- vacunas contra el Covid-19. Sin duda esta es una buena noticia para las empresas interesadas ya que podrán inmunizar a sus empleados, sin embargo, también plantea retos importantes para superar. El primer reto al que se enfrenta el sector privado para poder participar efectivamente del PNV lo supondrá la negociación de los biológicos, ya que serán las mismas empresas las que tengan que establecer los canales con los laboratorios o los intermediarios. Asimismo, otro reto de naturaleza operativa a superar por parte de las empresas es que no podrán utilizar la red de servicios ya dispuesta por el Gobierno Nacional en la primera fase, por lo que será necesario usar mecanismos alternos. Si bien es importante esta decisión, quedan algunas cosas por resolver, entre ellas, la necesidad de tranzar los desequilibrios que surgirán de las diferencias en cuanto a capacidad de negociación y músculo financiero entre grandes empresas y el resto. El borrador del decreto no abre la posibilidad de que las empresas que si tengan capacidad de adquirir, importar y aplicar las vacunas puedan establecer convenios comerciales con las que no, para hacer más equitativo el acceso por este mecanismo. Es necesario convenir con el Gobierno una reglamentación mucho más amplia, sobre todo teniendo en cuenta lo anterior, que permita a las grandes empresas tener un impacto mucho mayor en la fase 2 del PNV como facilitadoras del proceso a cambio de una contraprestación justa que reconozca los esfuerzos que adelanten y que permita que las vacunas no se queden solo en grandes ciudades como Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Cartagena, sino que también llegue a otros territorios del país y se fortalezcan los intercambios comerciales para una mejor integración.