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En el día de los trabajadores, pensemos en los jóvenes y la innovación

En el día de los trabajadores, pensemos en los jóvenes y la innovación

Por: Jorge E Rincón Torres - Analista de Política pública y gobierno de ProBogotá Región Este primero de mayo se conmemoró el día del trabajador en el marco de una de las crisis sociales más desafiantes de los últimos tiempos. No es una sorpresa que las recientes manifestaciones como la del pasado 28 de abril de 2021 y 21 de noviembre de 2019 (antes de la pandemia), estén compuestas por una masa de jóvenes; educada en su mayoría, pero al mismo tiempo empobrecida, sin acceso a empleos estables, sin seguridad social o una mínima estabilidad que les dé razones para creer en la promesa de la movilidad social a partir de la educación. La pandemia del COVID-19 ha tenido múltiples efectos económicos y sociales, uno de ellos fue el deterioro del mercado laboral y la pérdida de 4 millones de empleos, en especial de jóvenes y mujeres. Para enero-marzo de 2021, la tasa de desempleo para mujeres que contaban con educación media como máximo nivel educativo fue de 25,6 %, para los hombres que alcanzaron el mismo nivel de formación fue 14,2 % según las más recientes cifras de la encuesta de pulso social del DANE. Es clave que, en Bogotá, la administración distrital entable un diálogo propositivo en el que invite al sector privado y a los jóvenes de la ciudad a encontrar alternativas y programas que permitan dirimir la falsa dicotomía entre reactivación económica y salud. Por ejemplo, apostar al fortalecimiento de la cuarta revolución industrial es una opción disponible si cuenta con una plataforma y una institucionalidad que lidere la innovación, que potencie el emprendimiento dinámico y de alto impacto en la ciudad y que defina un plan a largo plazo que consolide a la región en un foco de empleabilidad remota de base tecnológica. Al final de cuentas, la ciudad no se puede dividir entre los que piden imposición de autoridad sin considerar la crisis social y los que claman por las necesidades sociales y desprecian la institucionalidad sin considerar su autoridad. Se necesitan los dos: más equidad y mejor autoridad. Esta crisis es la oportunidad de proponer una agenda sobre las necesidades de la juventud bogotana, las alternativas disponibles de la administración distrital y el futuro del empleo.